Pan con miel y bellotas asadas

Como cada tarde, entro en la cocina de mi abuela buscando el armario azul. Allí guarda el tarro de miel con el que cada día me endulza la visita, sea la hora que sea. Nos sentamos en la mesa que hay justo en frente de la ventana, la que da al enorme patio desde el que vemos el sol, la lluvia, las nubes, los arcoiris.

Es difícil recordar las conversiones, mucho más que recordar las sensaciones, esas que aún conservo y a las que recurro cuando necesito paz.

Se sienta a mi lado, siempre me habla de cosas bonitas, con dulzura y muy a mi favor, con exclusividad, soy “la única”. Casi nunca llevo juguetes a casa de mi abuela, su patio es mi parque particular, necesitaba muy poco en aquellos momentos. A veces invito a mi mejor amiga, Verónica, o a Cristina, la nieta de Dosinda, nuestra vecina.

Las tardes pasan lentas, tengo tiempo de hacer plastilina, pintar, ver capítulos de Barrio Sésamo, Oliver y Benji y Bola de Dragón… y todo desde el privilegiado trono que mi abuelo José ha dejado en el salón y en el que SÓLO YO, tengo permiso para sentarme, ¿ya os he contado que era la única?.

Una tarde tras otra hasta el domingo. Ese es el día en que vamos a Navalcuervo, mis abuelos maternos aún viven allí. Cambio el olor a jazmín por el olor a candela, y el patio de losas de terrazo por dos corrales llenos “utensilios” para jugar sin descanso. Mi abuela siempre me tiene una bolsa de castañas secas o de gominolas, sabe que me encantan, nunca falla, armario blanco, puerta derecha, segunda balda dentro de una taza, es su escondite.

Pero me escapo un rato con mi abuelo, un hombre de pocas palabras que tampoco las necesitaba porque hablaba más con sus gestos que con su boca. Vamos a coger bellotas. Nos traemos un cubo lleno, el azul chiquito, y nos vamos directos a la candela. Un corte en medio, y a las brasas…están deliciosas.

– “Quien juega con fuego se mea en la cama” – nunca me sirvieron esas cariñosas amenazas.

A veces pienso, ¿disfrutan los niños de hoy como lo hacíamos nosotros antes? Me gusta la idea de haber vivido una infancia sin móvil, sin Tablet, sin miedo a salir a la calle. Me gusta recordar las canciones de la comba, la goma, o la típica cantinela del “pollito inglés”. Adoro reconocer que soy lo que soy y cómo soy gracias en gran medida a mis abuelos.

-“De buena, eres tonta”-… no me canso de escucharlo, me da igual, es que tengo a quien parecerme, eso me han enseñado, por eso soy feliz, por eso hoy vivo sin rencores, sin envidias, por eso sonrío cada día. Por eso me gusta hablar de cosas bonitas, y con dulzura, y cuidar a quien tengo al lado (a quien lo merezca). Por eso acostumbro a dar lo mejor de mi a quien más quiero, a endulzarles la vida, a dar consejos inútiles en tono de cariño.

Y es que, por suerte, tengo a quién parecerme.

¡Feliz día de los abuelos!

Anuncios

12 comentarios en “Pan con miel y bellotas asadas

  1. ¡Que suerte haber disfrutado de los abuelos! Yo también la tuve y tus palabras me han hecho recordarlos. Gracias por eso Y un fuerte abrazo

    • Forman una parte tan importante de nuestra vida…dicen que la personalidad de alguien se forma en sus 6 primeros años de vida…por eso los abuelos se convierten en una clave imprescindible¡ gracias por leerme y escribirme¡ Un beso enorme¡

    • Gracias¡¡ Todos tenemos nuestros propios lugares, nuestras propios recuerdos y experiencias con los abuelos. Volver durante un ratito a ellos, siempre un placer para nuestro, ahora complicado, día a día 🙂 gracias por leerme¡ Un beso¡

  2. Me has hecho llorar. Tengo la misma impresión que tú, gran parte de lo que soy se lo debo a ellos, y a su forma de comportarse.
    Lo peor es saber que nunca más podré volver a besar esas caras y tocar esas manos.

    • Es lo único malo que tienen los abuelos, que deberían ser eternos y no lo son…por suerte quienes hemos disfrutado tanto de ellos, tenemos el poder de conservar muchos buenos recuerdos, aunque hayan pasado 30 años. Gracias por escribirme¡ Un beso¡

  3. Que bonito amiga!!!! Me encanta y como siempre has conseguido trasladarme a esa maravillosa casa, donde como bien dices, su patio, era nuestro patio particular!! Suerte de haber podido disfrutar de la mejor infancia del mundo juntas.
    Súper bonito y siempre los recordaremos con el mismo amor 😍😍

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s