¿Por qué los hipopótamos tienen la boca tan grande?

_Tía Esther:

_ ¿Por qué los hipopótamos tienen la boca tan grande?

_ ¿Existen las hadas?

_ ¿Y los gnomos?

Apasionante la cara de mi sobrino preguntándome por la existencia de estos magníficos seres. Tanto, que si la hubieseis visto, entenderíais mejor mi respuesta:

_Sí Mario, existen todos, en tu imaginación.

Y en ese momento se zambulle pletórico en el agua por haber escuchado justo lo que sus oídos y su cabecita esperaban escuchar.

¿Hasta dónde llega la imaginación de un niño?

¿Será por ella por lo que siempre son felices?

¿Será lo que provoque que a veces hablen y rían estando solos?

¿Por ella explotarán a carcajadas sin arrancar a contar lo que querían contar?

 

¿En qué momento perdemos la capacidad de imaginar?

¿Cuándo hemos dejado de cuestionarnos por qué los hipopótamos tienen la boca tan grande, hasta el punto de no saber qué responder a un niño?

¿Sería ingenuo pensar que, todos los adultos, podemos conservar esa imaginación sin que nos tachen de locos?

Pues bendita locura que nunca me abandone, que me haga reír sin parar sin necesidad de que nadie me cuente chistes, que me ponga música en los oídos para cantar por la calle, que me cuestione de qué hablan las cigüeñas que están juntas toda la vida. Bendita locura que me haga imaginar cómo sería si…? Cómo será cuando….?

Aún puedo pintar aviones con cristales rosas y organizar obras de teatro con las sillas del salón de casa, pero debo reconocer que no lo haría sin la ayuda de Martita o Mario, porque nunca se me ocurriría salirme del orden establecido de los colores o de la aburrida armonía de un salón organizado.

Dicen que la felicidad, como la tristeza, se contagia; que las sensaciones de las que te rodeas son las que marcan tu día a día, tu forma de enfrentarte a los problemas del trabajo o las adversidades de la vida. Por eso, me gusta pensar que aún tengo pequeños cerca que me hagan parecer mayor, pero imaginar como una niña.

¿Por qué los hipopótamos tienen la boca tan grande?

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8 comentarios en “¿Por qué los hipopótamos tienen la boca tan grande?

  1. ¡Interesante reflexión! Yo también creo que no deberíamos perder la magia de ser niños, de creer sin condiciones, de preguntarnos las cosas más absurdas y salirnos del orden establecido.

    Leyéndote me he acordado de cuando era niña y organizaba esas obras de teatro en el salón de mi abuela junto con mis primos, de mis preguntas de “persona mayor” a mi madre,…¡me he acordado de tantas cosas!

    Enhorabuena,
    Patricia

    • Muchas gracias Patricia, por leerme y escribirme. Estando ahora con los más pequeños también recuerdo muchas cosas de la infancia pero lo que mas envidio es la felicidad constante y la infinita imaginación! ojalá no perdiesemos nunca ese toque, las cosas nos irian mejor. un beso enorme!

  2. ¿Quién no tiene un niño dentro?.¿Quién deja de imaginar a lo largo de su vida,sea niño o mayor?.Imaginar no tiene edad y mantiene la ilusión y el deseo de vivir.

  3. Pq da igual el tema del q nos hables..q siempre nos llenas!!:)) Me encata tus reflexioness!! Y ahora deseando volver a la niñez con la espera de mi Sobri Martin Jeje!bsts wapa!!

  4. Encantador relato como lo sois tus niños y tu. Me encantan los niños!! Y espero pronto tener q montar un teatro en el salón de mi casa pprq mis hijos me lo digan jijiji. Te kiero hermana sigue escribiendo tan bonito. Muak

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