Olor a café

Esther Barbero

Me encanta el olor a café por la mañana. Ese momento en el que el rugir y aroma de la cafetera invaden, no sólo la cocina, sino la casa entera, actuando como el auténtico despertador del día. Y me gusta que sea cuanto antes mejor porque eso significará que me espera una jornada cargada de actividades. Porque, por muy raro que parezca, me gusta madrugar, desayunar en casa y pensar que no volveré a estar en estado de reposo hasta la noche.

Disfruto con esa sensación de tener que organizar tanto el tiempo en trabajar, ver a mis amigos, dedicarle un rato a leer, estudiar, correr, dibujar, reflexionar… Esa impresión de que un día no tendrá las suficientes horas y voy a tener que dejar algo para mañana, pasado o incluso la semana que viene.

El olor a café es la motivación, la energía, el empuje que me anima casi con más fuerza que la propia cafeína. Y si, además de todo, el café es MIS NIETOS, muchísimo mejor porque es el café de casa, el café de la familia, el café de mi zona (Valle del Guadiato).

¿Adicción al café? No, ninguna. Adicción a la sensación de bienestar, de arranque, de vitalidad. Adicción a cumplir lo que un café me promete por las mañanas, que es un día intenso. Adicción a conseguirlo, a obedecer horarios, improvisar, hacer mezclas de gente que te encuentras en lugares inesperados, a decidir qué harás luego y que dejas para otro día. Adicción a esa sensación de estar al principio de un nuevo día que se irá dibujando hasta que el pincel se quede sin tinta.

Me gustan los olores que me provocan sensaciones, recuerdos, estados de ánimo. Me gusta reconocer un olor en un sitio donde no estoy acostumbrada, o donde no me lo esperaba. Igual que las canciones recuerdan personas, momentos, etapas de la vida; los olores remueven pasiones.

En casa o fuera, sola o acompañada, con tostada o sin ella, da igual cómo tomes el café siempre que lo tomes de la misma manera: ¡TEMPRANO!

Anuncios

6 comentarios en “Olor a café

  1. ¿Sabes a donde me ha transportado ésta entrada?? Pues a nuestros años de compartir piso, donde el olor café llega tempranito a piso ;)… Y a partir de ese olor, comenzaban las carreras para ir cada una a sus clases… Besos

  2. Me encanta el cafe!!! Pero mas me gusta como plasmas cosas q hacemos cotidianamente sin darle importancia y lo q marcan el dia. Porq un dia sin cafe es un dia q ni empieza ni acaba bien. Q bien escribes joia!!! Un besito q VIVA EL CAFE!!! JIJIJ

  3. Olor a café q aún me hace recordar algunas mañanas, cuando lo tomabamos juntas…bueno mas bien iva corriendo a ver si me habias dejado algo en la cafetera, jeje pq tu eras la primera, la madrugadora, la q.como bien describes en tu posts de hoy, la q te despiertas con una energía increible q se contagiaba, y despues con nuestra musica a tope a terminar de arreglarnos y ponernos en marcha a disfrutar del dia, en q todavia recuerdo, jeje tus amimos de “hoy toca los labios rojos” con los q se afrontaban los dia mas tristes!!!;) joo q te echo de menos…Vente pa Madrid ex-compy!!! Pero Siempre una Mejor Amiga!!Tq

    • Madre mía amiga¡ esas mañanas si que eran estupendas¡ Música a tope, ponerse guapa y labios rojos para los días tristes….como te echo de menos¡ y tus comidas, y tus meriendas, y nuestros vinos de por la noche, y nuestras cervecitas improvisadas, y todo… ex-compy de piso y por siempre Mejor Amiga¡¡ TQM

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s