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Bailemos

Hace tiempo que aprendí la teoría pero no sé por qué he tardado tanto tiempo en ponerla en práctica. Quizás será el efecto de las canas que asoman con descaro por mi pelo, quizás los recientes y continuos cambios de piso, de trabajo, de ciudad, de hábitos; quizás por esas personas que pasan por mi vida con más o menos acierto o quizás porque ahora, que ya no miro tanto el reloj, creo que cada segundo, cada instante, cada momento, es un regalo de la vida.

Los que me conocéis ya sabéis cual es mi lema: “salir de casa con la sonrisa puesta”, creo que es lo único que nunca pasará de moda, la mejor forma de vestir nuestra propia firma y lo único que, junto con una mirada transparente, dice todo de nosotros. Sigue leyendo

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Ficha de viajero: Esther en Italia

Plaza del Popolo Roma

Nombre: Esther Barbero Fernández

Edad: 32 años

Profesión: Producción en Agencia de Publicidad

Destino: Italia (Roma y Florencia)

Fecha: Agosto 2015 (6 días)

¿Por qué solo?:

Después de un año muy difícil necesitaba alejarme y evadirme dedicándome mi tiempo. Como siempre había querido ir a Roma me decidí a hacer el viaje sola.

Presupuesto aproximado:

900 €

Lugares imprescindibles para visitar:

El Vaticano, Monumento Vittorio Emmanuel II, Esquina de las cuatro Fuentes, Fontana di Trevi, Plaza Popolo, Plaza España, Vía Corso, Trastévere, Coliseo, Palatino, escapada a Florencia y a Tívoli.

Lo mejor del viaje: descubrir la ciudad perdiéndose por sus calles, preciosas iglesias en cualquier rincón de la ciudad y sin duda los helados y el agua potable en cualquier fuente de la ciudad. La zona de Trastévere es especialmente bonita y auténtica, la mejor pizza y pasta las comí allí (la pizza en Darpoeta y la pasta en Grazia & Graziella)

Lo peor del viaje: en agosto hace mucho calor por lo que, las horas de medio día se hacen especialmente duras.

Consejo de viajero: Si vas a viajar, alojarse cerca de Termini, pero si no es así, lo mejor es coger hotel en el centro. Nunca compres agua y mucho menos a vendedores ambulantes porque todas las fuentes de Roma tienen agua potable (rica y fresca), llévate una botella que pueda ir rellenando.

Fija Viajero Roma

Este post ha sido redactado como contenido para mi proyecto VIAJAONLY del curso de CM de la Cámara de Comercio de Sevilla

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Entrevista a Ada: Australia, mi primer destino viajando sola

Reserva de Canguros en Australia

Ada ¿cuál ha sido el viaje en solitario qué más te ha marcado?

Sin duda fue mi viaje a Australia. Decidí marcharme tres meses porque necesitaba un respiro en el trabajo, había sido un año complicado y necesita tiempo y distancia. Me decidí por este destino porque es muy seguro para viajar y cuenta con algunas de las mejores reservas naturales del mundo.

¿Qué hiciste allí, cual fue tu plan de viaje?

Pregunta más bien qué no hice allí, porque fueron tres meses de lo más intensos. Mi único plan de viaje era ir como voluntaria a una reserva de canguros. Sin embargo, como este voluntariado solo duraría un mes, una vez allí, me puse en contacto con otras entidades para trabajar a cambio de alojamiento y dietas. Visité varias ciudades en Australia, casi siempre por la costa: prácticamente me recorrí la isla entera.

¿Qué fue lo peor (si lo hubo) del viaje?

Creo que lo peor del viaje fue el idioma. Aún no dominaba el inglés y además, una vez allí, su inglés era muy diferente al que yo había estudiado con el agravante de que, cada vez que me desplazaba, el acento variaba un poco y me costaba más entenderlo. También tuve un momento de flaqueza cuando, al llegar el primer día tras 25 horas de vuelo, me percaté de que estaba en la otra punta del punto, sola y sin entender el idioma. No obstante, este momento es muy pasajero y se cura con unas cuantas horas de sueño.

¿Qué fue lo mejor del viaje?

Todo el viaje el sí fue maravilloso. Si tuviera que destacar tres cosas, en primer lugar te diría que la experiencia de cuidar canguros. Soy amante de los animales y estar en contacto tan directo con ellos, darles de comer, cuidarles, fue un experiencia sensacional. Además en esta reserva, había más animales como dingos a los que sacaba a pasear. La segunda cosa es la posibilidad de conocer personas estupendas a las que admiras por su juventud y su valentía y que te hacen pasar momentos inolvidables allí. Y la tercera creo que sería el aprovechamiento del tiempo libre. Yo me fue con un voluntariado en el que solo trabajaba unas horas al día, el resto lo dedicaba de descubrir en bici lugares nuevos, playas desiertas…Australia es naturaleza en estado puro, increíble.

¿Qué consejo darías a alguien que quiera seguir tus pasos?

Algo que yo también hice. Fui cauta a la hora de comprar los billetes, lo hice con una compañía con la que estaba asegurada y tenía la posibilidad de adelantar la vuelta si mi experiencia no era lo que estaba buscando. Eso no me paso a mí. Estuve tres meses que, además, me supieron a poco, pero tenía la tranquilidad de saber que podría volver cuando yo quiera y con un buen seguro.

Este post ha sido redactado como contenido para mi proyecto VIAJAONLY del curso de CM de la Cámara de Comercio de Sevilla

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Asturias, destino que enamora

Asturias es, sin lugar a dudas, uno de los destinos más bellos de España. Es la perfecta combinación de naturaleza, historia, ciudad y gastronomía. Te hará falta más de un viaje (y más de dos) para conocer todos sus rincones, aunque solo un día para enamorarte de ella.

Te vamos a proponer una ruta que configura un semana y en post posteriores te ofreceremos más alternativas. ¿Preparado? Comienza tu viaje:

 

Puente Romano Cangas de Onís, Asturias

Un lugar perfecto para alojarte es Cangas de Onís. Su ubicación hará que te encuentres relativamente cerca de las principales ciudades y enclaves naturales. Además, se trata de un precioso pueblo, famoso por su puente romano, en el que siempre podrás acabar la jornada tomando unos buenos culines de Sidra. Pasar aquí tu primer día será una gran elección.

Lagos de Covandonga

Al día siguiente, levántate temprano y sube a los lagos de Covadonga. Que no te asuste si en Cangas, el día amaneció nublado o incluso lloviendo, acércate a la oficina de información turística y pregunta qué tiempo hace en los lagos.  Para subir, puedes hacerlo en autobús, o puedes llevar tu coche hasta el aparcamiento 4. Una vez allí, coges el autobús que te llevará hasta lo más alto.

Es curioso, y maravilloso, ir subiendo acompañado de “les vaques” que campan a sus anchas, y observar como dejas atrás la lluvia, las nubes y la tierra. Los lagos Enol y Ercina son un regalo de la naturaleza.

Tras visitar los lagos, puedes aprovechar la tarde para visitar el Santuario de Covadonga. No es necesario que seas religioso para apreciar la peculiaridad y belleza tanto de la Iglesia como del Santuario esculpido dentro de la montaña. El sonido del agua, los caminos de madera, las vistas y perfecta combinación entre sol y montaña hacen de este lugar un auténtico retiro de paz.

Santuario de Covadonga

Un plan perfecto para el tercer día sería visitar Gijón. Comienza visitando la Universidad Laboral que se encuentra situada en la parroquia de Cabueñes, a poco más de tres kilómetros del centro urbano. Esta universidad fue construida entre 1946 y 1956 y es la obra arquitectónica más importante realizada en el siglo XX en Asturias y llegó a ser, con sus 270 000 m², el edificio más grande de España.

Universidad Laboral de Gijón

Por la tarde, puedes visitar la ciudad de Gijón. Desde su paseo marítimo hay unas espléndidas vistas al mar Cantábrico y si subes al Cerro de Santa Catalina, te sentirás literalmente en el fin del mundo. Allí, el escultor vasco Eduardo Chillida esculpió su Elogio del Horizonte, símbolo turístico de la ciudad.

Si dispones de tiempo, pasea por Cimavilla, un antiguo y carismático barrio de pescadores, los jardines de la Reina, el Puerto Deportivo y la Playa de Poniente.

Gijón

Nuestra propuesta para el cuarto día es que visites Oviedo. Esta ciudad, está declarada por la UE, una de las ciudades con mayor calidad de vida. Llama la atención por la limpieza de sus calles, su elegancia y belleza arquitectónica. Aunque lo mejor de Oviedo es perderse por sus calles y dejar que la ciudad se muestre poco a poco, te diré algunos sitios que no te deberías perder: Catedral del San Salvador, Museo de Bellas Artes, Parque de San Francisco, ruta de las estatuas, Plaza Trascorrales, y la Plaza de El Fontán

Oviedo

Estamos ya en el quinto día de viaje, pero aún quedan muchas cosas por ver en Asturias.

Te vamos a proponer visitar Lastres y Llanes. Estos dos preciosos pueblos recogen la esencia más auténtica del Principado.

Lastres te gustará por sus casas tradiciones, sus calles empedradas y sus innumerables escalinatas. Si puedes subir al mirador de San Roque, disfrutarás de una espectacular panorámica de la localidad, así como de las playas de La Griega, La Isla y la Sierra del Sueve. No te pierdas tampoco la Iglesia de Santa María de Sábada, el Barrio de los Balleneros, la Torre del Reloj o la Capilla del Buen Suceso.

Lastres

Por la tarde vista Llanes y disfruta paseando por su puerto, recréate con las vistas que hay desde el Paseo de San Pedro y relájate viendo las puesta de sol desde los característicos Cubos de la Memoria.

Y para finalizar tu viaje, el sexto día en el norte de España te propongo visitar algo de Cantabria: San Vicente de la Barquera y Santillana del Mar.

La primera ciudad, dispone de un patrimonio monumental y natural excepcional. Además su peso histórico en el principado data de la edad media, momento en el que la villa vivió su mayor esplendor y época en la que sus hombres protagonizaron importantes gestas marineras en la reconquista de ciudades andaluzas y expediciones a Terranova.

San Vicente de la Barquera

¿Qué es lo que no te puedes perder? El Puerto de San Vicente, el Faro de Punta Silla, Puente de la Maza y la Playa de Gerra.

La tarde mas mágica del viaje la pasarás visitando Santillana del Mar. Esta villa que configura un museo medieval en vivo, te hará sentir como sus habitantes de antaño paseando por su calles. Creo que no hace falta que te guíe en este recorrido porque tus pies te llevarán solos pero sugiero algunos rincones que allí no te puedes perder: Colegiata Santa Juliana, Torre de Don Borja, Casa de los Tagle, Plaza de Ramón y Pelayo, la calle del Cantón.

Santillana del Mar

Aunque estas fotos sean bellas, creo que, para enamorarse de Asturias, debes conocerla en persona, si lo haces, nunca podrás desengancharte de ella.

No te pierdas los próximos post sobre Asturias porque en ellos te mostraremos su lado más natural.

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Mi primera vez

Para algunos no tiene ningún misterio, para otros es un riesgo innecesario y para mí, viajar sola por primera vez fue, lo mejor que he hecho en la vida.

No sabría bien por dónde empezar para explicaros el cómo y el por qué, pero quizás la expresión: “trágame tierra” se ajuste bastante a la realidad que en su día me motivo a hacerlo.

Cuando sientes que estás perdiendo tu lugar en el mundo, cuando sientes que el miedo es más fuerte que tus ilusiones, cuando lamentas al mismo tiempo y en la misma medida el daño recibido y el causado, cuando sabes que ninguno de los consejos que recibas calará lo suficientemente hondo, lo único que pides al cielo es desaparecer.

Así es que sí, puedo afirmar que el motivo más fuerte que me impulsó a viajar sola (a mí, que no sabía que coger un avión) fue la necesidad.

Y gracias a esa necesidad, hoy estoy convencida de que:

NO HAY MEDICINA MÁS CURATIVA PARA EL ALMA QUE VIAJAR SOLO

Ser, por unos días, tu propio centro de atención, escuchar cada una de las palabras que necesitabas decirte, regocijarte en tu solipsismo más puro… eso sólo te pasa, viajando solo.

¿Inseguridades? Si, todas las que imagines. Tuve que leer varios post para animarme y descubrir que no era la primera, ni la última, que estaba en esa situación; tuve que medir al milímetro cada uno de los pasos que daría, tuve que diseñar un viaje a medida sin cabida a contratiempos…tuve que organizarlo todo muy bien porque NO SOY UNA AVENTURERA EMPEDERNIDA. Pero resulta que, para viajar solo, no es necesario serlo. Si necesitas programarlo bien, llevarlo todo reservado, tener anotados cinco folios con información de interés, no pasa nada, lo importante es que lo hagas, te sientas seguro y no mires atrás.

Además, lo que al principio comenzó siendo una obsesión por dejarlo todo resuelto, pronto se convirtió en el mejor momento del día. Llegaba a casa, ponía música típica de mi destino y la mesa repleta de mapas, guías y folios en blanco; hacía en Google Maps, todos los recorridos posibles, veía restaurantes, fuentes, avenidas y me encantaba imaginarme paseando por ellas con la mochila a cuestas. Después, la realidad superó con creces la ficción y la ilusión de organizar el viaje resultó ínfima comparándola con la ilusión de VIVIR el viaje.

Cuando viajas solo, tú decides qué camino tomar, no discutes con nadie sobre qué ver por la tarde, puedes hablar con quien quieras cuando quieras porque SIEMPRE hay alguien dispuesto a hacerlo. Cuando viajas solo comes donde, cuando y lo que te apetece, haces cuantas fotos quieras hacer y nadie te interrumpe el maravilloso espectáculo de un atardecer. Cuando viajas solo descubres que la compañía más fuerte, valiosa e indestructible eres tú mismo.

Y mi último consejo, si vas a hacerlo por primera vez, hazlo ESPECIAL porque cuando más especial sea, más difícil será de olvidar con el paso de los años: ELIGE BIEN TU DESTINO. En mi caso elegí un destino frustrado, un destino que soñaba con un momento especial, un destino que ansiaba visitar y me cansé de esperar. Yo elegí un destino que aún me encoje el estómago, que siempre que lo pienso me saca una sonrisa y al que he prometido volver porque quedé #enamoradadeitalia

Mi destino especial exige un post especial…. Continuará.

no hay medicina más curativa para el alma que viajar solo

Pd: la agencia que diseñó y organizó mi viaje fue Viajes Le Cat, nadie pondrá más mimo y profesionalidad que Cristina.

También te paso el post decisivo que transformó mi preocupación en ilusión: Cómo viajar solo sin quedarte solo, de Vivir al Máximo

 

 

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El miedo

“Las cosas, a veces, no son tan fáciles como parecen…”

Me he repetido esta frase tantas veces en el último año que casi puede conmigo. Casi todo puede conmigo, pero no lo ha hecho, y aquí estoy, volviendo regar mis jazmines para contaros que las cosas no son tan difíciles, sino que las personas, a veces, somos muy cobardes.

Demasiados años, demasiadas experiencias, demasiadas personas, demasiadas opiniones, demasiados consejos…demasiadas cargas que no hacen sino vestirte con el peor de los trajes que se puede llevar en la vida: el miedo.

Hace poco leí que el miedo sólo es el paso que existe entre su situación actual y tus sueños. Si así de cierto es, entonces ¿por qué nos da tanto miedo darlo? ¿por qué nos paralizamos aterrados ante lo desconocido? ¿por qué permitimos que el miedo nos aleje, aliado con el tiempo, de lo que realmente queremos en nuestra vida? Porque somos, he sido, muy cobarde.

Todo empieza con el miedo a perder la estabilidad actual, una estabilidad, “un confort” estúpido que te apaga día a día porque no te sientes realizado, ni valorado, ni ilusionado. Miedo a tener que romper con la rutina, a tener que aprender otras cosas, a “desaprender” a una velocidad superior a la que estamos acostumbrados.

Luego viene el miedo a que el pasado se repita, miedo a que te hagan lo mismo, miedo a que lo hagas tú, miedo a los fracasos, las decepciones; miedo a darlo todo y volver a quedarte vacío, miedo a que pasen los años y “no sirva para nada”. Miedo a que te repitan una y otra vez: “espero que estés segura” ¿segura de qué? ¿de que se está hoy en día seguro? Sólo de una cosa y en eso aún no estoy pensando.

Y finalmente te asalta el miedo al futuro, miedo a no tener nada bajo control, miedo a no saber qué pasará, si será bueno o malo, si será “lo mejor o lo peor para mi”, miedo a estar peor que ahora, o peor que antes, miedo a la incertidumbre, a lo desconocido. Miedo a “aunque algunas veces me has decepcionado”, miedo no decepcionar más, miedo insólito a algo, de lo que no tenemos ni la más remota idea.

Tanto miedo tenemos que nos olvidamos del día de hoy, del ahora, de sentir y disfrutar el segundo en el que vivimos. Nos olvidamos de los ojos que tenemos delante, nos olvidamos de buscar nuevas oportunidades, de sonreír a la vida. Tanto miedo tenemos que nos chupa la energía como las sanguijuelas chupan la sangre, que nos borra las arrugas de la cara porque ya no encontramos por qué reír; tanto miedo que al final perdemos todo por lo que merece la pena vivir.

¿Cómo se superan los miedos? hace tiempo leí en un libro de interpretación de los sueños, que los miedos sólo se superan enfrentándose a ellos, plantándoles cara, esperándoles de frente. Y eso que un día hice en los sueños, es lo que ahora he hecho despierta en la vida real. Sólo hay que armarse de valor, armarse de energía, reencontrarse consigo mismo y con la fortaleza que todos tenemos en nuestro interior; hacer todo ese acopio de poderío para dar…un paso, un único y pequeño pero rotundo paso.

Puedes leer muchas frases:

“Debemos pensar menos y hacer más”

“Cuando fue la última vez que hiciste algo por primera vez”

“Lo difícil se hace, lo imposible se intenta”

Frases que evidencian que alguien lo intentó y lo consiguió, que demuestran que “si se puede”, que sugieren valor y optimismo… pero frases que no valen nada si no las haces tuyas y nos las trascribes a tu propia vida.

 

Olvídate del pasado, esos años ya tuvieron su momento, ya ocuparon su tiempo, no permitas que invadan tu hoy y mucho menos que interfieran en tu mañana.

No te frustres con el futuro, no tienes ni idea de qué pasará. Asume con normalidad que volverás a reír, volverás a llorar, volverás a triunfar y en algunos casos fracasar. Acepta que volverás a encontrarte con gente buena y gente mala, pero hazte fuerte para seguir siendo tu mismo, pase lo que pase.

Vive el presente, vive con la gente que te quiere, haz las cosas que te gustan y te hacen sentir bien. Disfruta en la misma medida de la buena compañía y de la soledad. Crece como persona, haz el bien a los demás, lucha por lo que quieres, esfuérzate cada día para conseguir tus sueños.

El camino que hay detrás del miedo, detrás de ese pequeño paso, es muchísimo más amplio que el que dejaste detrás, así es que: SALTA.

A veces, hay que perderse por el mundo para encontrarse consigo mismo

A veces, hay que perderse por el mundo para encontrarse consigo mismo

Continuará….

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3 minutos

“Tres minutos al día, sólo durante tres minutos al día, deja tu mente en blanco.

Piensa nada más que en tu respiración y al ritmo de tu respiración”.

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Tres minutos al día para dejar de pensar qué hiciste ayer, qué harás hoy y qué harás el resto de tu vida.

Tres minutos para ganar la batalla a los remordimientos, los problemas, las soluciones, las esperanzas y desesperanzas imaginarias.

Tres minutos durante los que no salvarás el mundo, ni tu vida, ni la vida de los demás; sólo tres en los que dejar de ser heroína y víctima al mismo tiempo.

Tres minutos sin rencores, tristezas, fantasías, lamentaciones; sólo tres sin ser la pitonisa de tu suerte, la curandera de tus males, el chamán de tus malos espíritus.

Tres minutos para vagar sin prisa y sola por los caminos del silencio

Tres minutos para aprender a poner orden a tus ideas, cambiar los pensamientos, guiar las sensaciones, entender las actuaciones. Tres para aprender a priorizar, desenredar, abatir miedos, asumir, superar y volver a disfrutar.

Tres minutos para entender que no puedes controlar qué pasará en el futuro, ni cambiar nada del pasado.

Tres minutos para descubrir cómo templar los nervios, cómo disfrutar de una canción, de una caricia, de un momento. Tres para educar los altibajos, los berrinches, las rabietas.

Parecen pocos 3 minutos al día con sus 180 segundos, con sus 180 oportunidades de aprender a controlar a tus pensamientos.

Ojalá superase los 5 primeros.

Objetivo: Parar para poder avanzar

Resultado: Intento fallido

Estado actual: En proceso de superación, PA

 

Tres minutos para aprender a poner los cinco sentidos, en las cosas que realmente importan:

 

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De princesas

Salió la princesa del cuento en el que los príncipes azules eran para toda la vida, la magia potagia se guardaba en frascos pequeños y comer perdices era el mejor de los finales.

Salió forzada por el dolor, la desesperanza y la humillación sufrida por haberse equivocado de historia.

Abandonó pues el cuento a través de las pesadas tapas que ya estaban cerradas, cegada por no saber moverse en un mundo que nunca había imaginado.

Portaba sólo un bola de cristal que, ocasionalmente, le mostraba todo lo que ella quería saber. La bola, que tan en estima tenía a la princesa, dulcificaba las imágenes y las palabras para hacer su camino más llevadero.

Pero un día, cansada de reflejar lo mismo, la bola quitó los filtros que mantenían con vida a la princesa y le desveló todo lo que nunca necesitó saber.

Ese día, no pudo hablar, ni comer, ni respirar.

Decidió, no sin mucho sacrificio, aliviar el apego que tenía a aquella bola y hacerla añicos en el primer muro que encontrase en su camino.

Tras un incierto e insuficiente tiempo, la princesa seguía sin hablar, ni comer, ni respirar pero tropezó con las murallas más gruesas y altas que nunca había visto:

“Bienvenidos a Nunca Jamás”

Aturdida, confusa y amarrando el último resquicio de esperanza que le quedaba, la princesa entró allí, para nunca jamás salir.

Nunca Jamás (1)